German Carreño Venezuela detalla siete cosas que debes saber si quieres ir de vacaciones a Dominicana

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German Carreño Venezuela detalla siete cosas que debes saber si quieres ir de vacaciones a Dominicana

Dos zonas de la isla se reparten las preferencias de los turistas con una oferta diferenciada: del «todo incluido» de Punta Cana al paraíso virgen de Samaná

La República Dominicana ocupa los dos tercios orientales de la isla La Española y se ha consolidado como el principal destino vacacional de lo que fueron las Indias Occidentales. El dominicano es el segundo país más grande del área, después de Cuba, y propone dos zonas diferenciadas para buscar el relax en unas vacaciones: Samaná, como destino único con una naturaleza virgen y exultante, y Punta Cana, el reino del «todo incluido», con una amplia oferta de ocio y diversión, alrededor de sus playas paradisíacas. Ambas cuentan con alicientes este verano.  A continuación German Carreño comparte algunas sugerencias para tener en cuenta.

Samaná, refugio de ballenas

Desde Santo Domingo, la autovía de Juan Pablo II (tres peajes por 20 euros) conecta con la península de Samaná, el lugar donde más de dos mil ballenas jorobadas acuden cada año, entre los meses de enero y marzo, para disfrutar de las aguas cálidas del mar Caribe y a dar a luz a sus crías. Los visitantes pueden acceder al llamado Santuario de Mamíferos Marinos de la Plata y de la Navidad y comprobar, por ejemplo, como la mancha blanca en la cola de las ballenas es en realidad su huella dactilar, siempre distinta en cada ejemplar, y si hay suerte es muy posible verlas nadando cerca de las embarcaciones. Si el viaje se realiza en verano, se puede visitar el Museo de las Ballenas en Santa Barbara de Samaná, donde se exhibe un esqueleto completo de una ballena jorobada (3 euros).

Los Haitises, el paraíso de las aves

Un lugar único y auténtico, donde el agua, la vegetación de los manglares y de las palmeras en lo alto de las mogotes y las aves tropicales componen un hermoso mosaico. Los hoteles organizan travesías por el Parque Nacional de Los Haitises en barco entre 50 cayos y montículos visitando algunas de las cuevas que ocuparon los taínos dejando pictogramas. Finalmente, el viaje termina en Cayo Levantado, una isla calificada como parque nacional, donde se organiza el almuerzo y un baño en su playa pública, una lengua de arena de gran belleza, localizada junto a varios chiringuitos de comida típica (la langosta en su temporada autorizada puede costar unos 20 euros, la libra/medio kilo) y algunos puestos de artesanía caribeña.

Playa Rincón, el mejor arenal caribeño

Tres kilómetros de arenas finas y blancas, aguas cristalinas y un entorno donde se alzan palmeras y cocoteros para todos los gustos. Para muchos, una de las siete mejores playas caribeñas del mundo. Desde Las Galeras se puede llegar a este paraíso en coche, en barca o a caballo y disfrutar también de la laguna natural de Caño frío. A 33 kilómetros de Santa Barbara de Samaná.

Baño en el Salto del Limón

A pesar de la sequía de este año, sigue siendo uno de los grandes atractivos de la península de Samaná. Se trata de un salto de agua que se precipita desde 47 metros, procedente del arroyo Chico hacia una poza del río del mismo nombre. A media hora en coche de Santa Bárbara con un tramo final a lomos de mulas que se acercan a la misma cascada. Los visitantes pueden gozar de las frías aguas de color esmeralda dándose un chapuzón en el entorno de un bosque tropical repleto de cuevas que fueron refugio de los indios taínos.

Las lagunas del río Yauya

Punta Cana es famosa en todo el mundo por sus casi cien kilómetros de playas de arena fina, pero también existe la posibilidad de bañarse en alguna de las trece lagunas de agua dulce que forma el río Yauya. El fresco baño, entre decenas de peces, se convierte casi en un «peeling» para la piel y la excursión puede completarse con una visita a la Fundación Puntacana, donde explican su lucha para salvar a los corales de este área y al pez loro, clave en la conservación de las arenas blancas de las playas. También se recorre un criadero de iguanas verdes autóctonas y una granja de apicultura. El Punta Cana Resort & Club (www.puntacana.com) organiza estas visitas y cuenta con dos hoteles exclusivos en esta zona privada, The Westin y el Tortuga Bay, con villas lujosas levantadas al lado del mar y un spa, el Six Senses, considerado el más exclusivo del Caribe dominicano.

El imperio del sol

El Complejo Turístico de Punta Cana es, sin duda el reino del «todo incluido» en sus hoteles, pero también el lugar ideal para disfrutar del sol y de la playa. A partir de los años setenta, el destino obtuvo el espaldarazo de algunas «celebrities», como Julio Iglesias y Oscar de la Renta, quienes adquirieron propiedades en el este de la isla, y desde entonces las playas de Bávaro, Macao, Punta Cana o Cap Cana están abarrotadas de clientes de todo el mundo. De ahí que Punta Cana sea para República Dominicana lo que la isla de Manhattan significa para Nueva York en materia turística y desarrollo económico.

Un destino gastronómico

Toda la isla sigue la estela de Santo Domingo que ostenta por segundo año consecutivo el título de «capital gastronómica del Caribe» por lo que la comida es otro gran aliciente del país, sobre todo, a la hora de disfrutar de las influencias americanas, africanas y europeas que tienen sus principales platos: el moro de gandules, el sancocho, el locrio, las habichuelas, las arepas de maíz dulce o los pescados con coco en Samaná. Las Academia Dominicana de Gastronomía, dirigida por Luis Ros, se esfuerza en posicionar internacionalmente esta gastronomía y diferenciarla de la ofrecida por los hoteles con «todo incluido», por lo que han elaborado la primera Guía Gastronómica Dominicana, eligiendo los mejores restaurantes de la capital. Su sede se encuentra en el Hotel Emperador de Santo Domingo.

 

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